viernes, 11 de enero de 2008

Mayoría absoluta, ¿por qué?

Andan revueltos en el PSOE con las próximas elecciones generales y se entiende: son los que más tienen que perder. Así desde algunos blogs y desde el propio partido, imagino, se ha iniciado una campaña para que se alcance el 80% de participación, ahora que parece que las encuestas dicen que su electorado está menos movilizado que el del PP. Seguramente sea así porque éstos han demostrado tener mal perder y no piensan en otra cosa desde hace cuatro años: que haya que volver a votar. Lo que no sé es como lo van a hacer si no logran mayoría absoluta después de una oposición tan solitaria; que un servidor no lo sepa, que conste, no significa que no puedan hacerlo. Aplaudiré cualquier pacto, me gusta esa palabra.

Y por ahí va mi intervención de hoy, que resumiré en una afirmación sobre la cual intentaré aportar mis argumentos: antes un gobierno de pactos que una mayoría absoluta, por favor.

Motivos:

- Una mayoría absoluta es como una legítima dictadura, con fecha de caducidad; lo que no tiene que ser necesariamente perjudicial si en el partido mayoritario existe una real democracia interna, no así si lo que existe es un líder indiscutible cuya palabra es “la voz de dios”, en cuyo caso cuatro años de carta blanca son normalmente una desdicha para la gran mayoría que o ni vota o ha elegido otras opciones. (Cabe recordar que con casi 45 millones de habitantes, el voto de apenas 10 millones concede el privilegio de gobernarlos a todos).

Pero los partidos insisten en continuar con las listas cerradas, cuando la elección es más democrática si se realiza sobre listas abiertas.

- A quienes afirman que “el partido” es la garantía les recuerdo que hasta Hitler que se sustentó en su propio aparato de partido, y Castro, y Chávez, y…

- A quienes sostienen que la caducidad del mandado es la garantía que se acuerden de Bush y vean lo que se puede hacer con cuatro años libres por delante.

- Huelga decir que desde una mayoría absoluta se prepara mejor terreno para la siguiente elección, salvo que seas un mentiroso electoralmente compulsivo. Y esto último me lo ha enseñado la historia reciente.

- La lógica aritmética (diría que hasta la lógica democrática pero ésta, al contrario que la primera no acostumbra a dar una única solución): ¿un presidente multicolor sustentado por el voto plural de 15 millones de personas (un político hubiera preferido la expresión votantes, así nos ven), o un presidente monocolor al que han apoyado 10 millones?. Creo que, aunque igualmente legítimos, es preferible la primera opción.

Sucede, sin embargo, que los pactos, los diabólicos pactos, en su mayoría lo son con aquellos que convierten España en un estado plural sin estar muy convencidos de permanecer en ella o de gustar como ésta les trata.

Sucede además que cuando el que pacta es el otro cede al chantaje, así son las minorías quienes gobiernan. Argumento zafio que curiosamente está en boca de políticos de todos los colores, hecho que debería servir para invalidar la idea de la sumisión constante de Goliat a David, antes siquiera de que éste lánzara una piedra.
Tal vez sea un sentimiento romántico el de aquellos que pensamos que los pactos en política consiguen que la democracia sea algo más que depositar un voto en una urna, pues no son sino el reflejo evidente de la sana convivencia, del entendimiento y acuerdo entre quienes con la palabra defienden distintas realidades; existiendo tantas sensibilidades está claro que el status quo ideal dificilmente podría alcanzarse desde una sola óptica política, igual con la unión se consiga la fuerza.

13 comentarios:

Maripuchi dijo...

Yo creo que estás equivocado.
Primero y fundamental: cualquier gobierno que salga electo con un 80% de participación está más legitimado que uno que sale de un 60% de participación.
Supongo que hasta aquí, de acuerdo, no?

A mí no me gustaría una mayoría absoluta del PSOE. PEro sí una mayoría absoluta de izquierdas, englobándolas a todas ellas.

Porque creo en una izquierda plural y creo que unos porque no pueden y otros porque no se atreven... la casa sin barrer...

Un beso

La interrogación dijo...

No entiendo mucho de política pero lo que tú apuntas me parece bastante sensato.
La verdad es que no debería haber tan solo dos partidos tan voluminosos. O bien necesitamos más partidos o bien, necesitamos que los que hay se renueven pues asistir a sus discusiones es como ver el asqueroso programa de Escenas de matrimonio.

Venía a agradecerte tus palabras y tu comentario. Es un detalle.

Por cierto, hace muchos años viví en Getxo. Me has traído muchos recuerdos aunque de ello alguna vez he hablado en mi blog.

Un beso

txantxangorri dijo...

Estoy completamente de acuerdo. Y si votan el 100% mejor. Pero incluso votando el 100% ¿mejor absolutismo o pacto?

Utilicé el tema del 80% como punto de partida del artículo, no como crítica a que se intente aumentar la participación. (aunque de ello tb se podría hablar mucho).

Honestamente he decir que también prefiero "una mayoría absoluta" que englobe todas las izquierdas, por lo mismo que expongo en el artículo. Y por convicciones. Y por que en el caso de la derecha... es imposible.

nacido el 14 de abril dijo...

un gobierno elegido por el 80% de personas es igual de legítimo que uno elegido por el 60%. A nadie se le puede obligar votar.
Aunque no parezca legitimo que 45 millones de personas sean gobernadas por el voto de 10 o 15 millones, esas 15 millones de personas no tienen culpa. Tú sabes que si no vas a votar otro elegirá a quien te va a gobernar a ti.

Tampoco estoy de acuerdo de que en un pacto sean las minorias las que gobiernan, eso depende tambien del numero de votos sacados, y aunque haya chantaje las minorias saben que con ese pacto pueden aportar ideas (por llamarlo de alguna manera) a ese gobierno pero estan en el gobierno gracias a los otros (las mayorias). Aunque a veces es verdad que son las minorias las que gobiernan, pero creo que eso es mas por la ineficacia de las mayorias que por otra cosa.

Salud y República.

Jorge Castrillejo dijo...

Los pactos no son chantajes, lo malo es que los separatistas chantajean cuando pactan, ya que su electorado no es crítico es tribal.

Desesperada dijo...

buf, no sé, no tengo claro este tema. a ver, no me gustan las mayorías absolutas, pero tampoco me parece lógico que partidos casi sin votos decidan el futuro del país, comunidad autónoma o ciudad en la que vivo. aunque claro, siempre eso antes que una dictadura parlamentaria... en fin, me quedo con la idea de maripuchi del gran pacto de izquierdas. me gusta. sólo que ¿queda algún partido de izquierdas? lo digo porque cuando empiezo a escuchar promesas electorales como la bajada de impuestos del PSOE me pregunto si se han confundido de acera...

txantxangorri dijo...

Gracias por los comentarios.

Probablemente la razón este en un punto equidistante...

Legitimidad al 60% de participación ¡por supuesto!

Otro día sería interesante debatir sobre "la abstención" como opción políticia.

jorge castrillejo si los separatistas chantajean cuando pactan ¿quienes son los chantajeados?

Desesperada dijo...

la abstención, sí, como en el libro de saramago, todos votando en blanco, maravillosa utopía!

Jorge Castrillejo dijo...

LOs tontos que se dejan. Que por tocar moqueta venden a su madre y a la nuestra.

txantxangorri dijo...

jajajaja... muy bueno jorge, pero quienes son los que por tocar moqueta venden a su madre y a la nuestra?

desesperada... de Saramago me quedo con su ensayo sobre la ceguera.

Para mí la utopía es que cada elección se quedasen vacíos los escaños que representan la abstención.

Nos íbamos a ahorrar en sueldos...

Desesperada dijo...

pues sí, eso es lo que me revienta de la abstención, que no tiene efectos más allá de la rabieta electoral.

txantxangorri dijo...

"pues sí, eso es lo que me revienta de la abstención, que no tiene efectos más allá de la rabieta electoral."

¡ Ya has encontrado un efecto !

Yo aún, ni eso.

rojobilbao dijo...

Creoq eu hay que distinguir. Las mayorías absolutas pueden funcionar en países como USA donde los propios senadores del partido en el gobierno votan contra ciertos decisiones del mismo. O Inglaterra.

Pero en España ambos sistemas son una m.1º Porque las mayorás absolutas son tiránicas por nuestros políticos.2º Porque los nacionalistas (únicos con quien se puede pactar) son unos chantagistas en su esencia, lo que convierte el pacto en constante cesión a los deseos minoritarios.