viernes, 30 de noviembre de 2007

Lecciones al Partido Popular, por Pío Moa.


Vuelvo con Pío Moa a su pesar y es que el artículo al que hice referencia en mi anterior post "Huyendo hacia delante" merece por sí mismo un comentario a parte; tras leerlo con detenimiento pensé que con un copia-pega bastaría, que es lo que mayormente haré en las siguientes líneas, y aunque si bien recomiendo su lectura directa (1), me hubiera gustado más un encabezado del tipo “Lecciones al Partido Popular, por Pío Moa”. Lo tituló, en cambio “¿Condena usted el franquismo?” en alusión a una pregunta surgida con ocasión de un acto convocado por las Nuevas Generaciones y que le realizó “un periodista sinvergüenza”… y “envenenador profesional de las conciencias”, como él tiene el gusto de calificar; y callo sin otorgar porque no seré quien argumente a base de insultos o descalificaciones, sino quien democráticamente dejará que se retrate a sí mismo. Trillo sencillamente diría “manda huevos”

El artículo no tiene desperdicio, por ningún lado. Pensarán aquellos que me conocen o han llegado a leerme alguna vez que algo no me ha sentado bien. Y es que no me parece mal, sino al contrario, que personajes como él tengan acceso ilimitado a ciertos medios, sean encumbrados y se forren a base de libros y conferencias de auto-consumo. Si tras la resaca de uno de esos actos nos deleita con un artículo como el citado uno ya no cabe de gozo, figurado.

Y me gusta que desde su honradez franquista no tenga complejos en aconsejar al Partido Popular la forma de “desactivar la trampa para elefantes” que supone la pregunta: “¿condenan ustedes el franquismo?” Ha de hacerse, escribe, “con energía y despliegue de medios” y la respuesta, contundente, es: "NO CONDENO AL FRANQUISMO". Así cuando a Rajoy algún “sinvergüenza” ose preguntarle al respecto responderá:

No, porque libro a España de la guerra mundial.
No, porque libro a España de una nueva guerra civil.
No, porque salvó al país de algo mucho peor: la izquierda.
No, porque ustedes no condenan al Frente Popular.
No, porque Ibarretxe, José Ternera, Carod, Maragall, “Zapo”, etc son antifranquistas y no quiero estar unido a ellos.
–Juer como siga tirando de la lista (nota de quien suscribe).
No, porque los demás no condenan la quema de Iglesias ni el holocausto de clérigos y creyentes.
No, porque tras la devastación moral y política causada por el Frente Popular casi todo el mundo había dejado de creer en la democracia en España
.”

Y tú más.

Espero que el señor Rajoy haya tomado buena nota y sepa que a su “generación se le presenta un desafío muy grave…” y que ”es preciso responder con la máxima energía para frenar el proceso que nos lleva a la liquidación de las libertades y de la misma España. Generación miserable la que lo consintiera o se arrugase ante los perpetradores del crimen.” Generación aquella, digo, que aún suspira bajo el yugo y las flechas y que vivió plácidamente durante 40 años bajo “una dictadura autoritaria" (copiar-pegar).

Visto el ideario Moa-no si las Nuevas Generaciones siguen empeñadas en su enaltecimiento no cabe sino unirse a ellas rabiosamente, aún a riesgo de que abran los ojos y se vean aplaudiendo junto a un servidor que pertenece a “ese coro que condena al franquismo y lucha contra él cuando ya no existe”. Y digo yo que para no existir, Pío Moa, sus libros y su ideario, nos lo recuerdan bastante. ¿O no?

(1) http://www.libertaddigital.es/bitacora/piomoa/comentarios.php?id=2652

Huyendo hacia delante

Existen, por ruidosos, quienes dicen que Zapatero está dividiendo a la sociedad española por sus contactos con ETA, la venta de Navarra, el nuevo Estatuto catalán, la ley reguladora de los matrimonios entre personas del mismo sexo, la Educación para la Ciudadanía, además de por la aprobación de la Ley de Memoria Histórica. Ahí es nada. Da igual que la mitad de las premisas sean falsas, nada se ha roto, y que la otra mitad estén refrendadas por la institución que representa, según la propia constitución, a la mayoría de los ciudadanos.

En política no sirve aquello de dos no discuten si uno no quiere, basta con que a una oposición derrotada parlamentaria y electoralmente, se le ocurra la idea y después se aplique en reiterarla en intervenciones parlamentarias y en discursos o mítines de autoconsumo. Estas últimas representaciones, en cualquier caso, son propias de casi todos los partidos políticos, más aún cuanto más grandes son.

Tampoco deja de ser, la idea, una estrategia electoral. Desde el Partido Popular se dibuja una España dividida cuando lo único que realmente sucede es que las leyes, en el Parlamento, se aprueban por una mayoría cualificada de diputados. El único enfrentamiento es entre los síes y los noes, ausencias y abstenciones. La lógica y ética democrática exigen después velar por el cumplimiento de las normas aprobadas y ejercer la crítica oportuna e inteligente, no incitar a la división. Otra cosa es que la derecha ideológica haya decidido que los ciudadanos a los que creen representar deben de vivir crispados aunque la crispación real se la pasen por el forro los millones que, aunque votan, pasan olímpicamente de la política; son, sin duda, la auténtica y única mayoría y , por ende, auténtico ejemplo de democracia.

Es en este contexto en el que comenzaron a suscitarse las primeras divisiones en torno a la Ley de Memoria Histórica, que si crispa, por lo general, es a todos aquellos que podían recordar la placidez del franquismo en silencio. Reconozcamos que dicha ley, tan democrática como cualquier otra, es aprobada por el Parlamento Español, allí donde reside la soberanía, etc., etc.

Así comienza de nuevo a hablarse de Franco y el franquismo y algunos como Pío Moa, en ejercicio de su derecho a la libertad de expresión reconocen abierta y públicamente que no condenan el franquismo.

Escribe Pío Moa en un artículo al respecto (1) “mis palabras fueron aplaudidas por los asistentes al acto” y añado que éste había sido organizado por las Nuevas Generaciones del Partido Popular, ahí es nada. Con éstas se las está viendo hoy Rajoy y con éstos pretende ganar las elecciones. Él sabrá dónde se ha metido, o le han metido.


(1) http://www.libertaddigital.es/bitacora/piomoa/comentarios.php?id=2652

jueves, 29 de noviembre de 2007

Ideas vs Argumentos


Hay formas y formas, y ambas son importantes.

Soy un asiduo cliente de 59 segundos, magnífico formato de debate que la televisión pública pusiera en marcha en su día con Mamen Mendizabal como presentadora, quien tras su fichaje por La Sexta, fue suplida por una no menos elegante Ana Pastor. Chapeu para ambas que son, a mi juicio, merecedoras por igual de los múltiples elogios que viene recibiendo un programa que ha conseguido consolidarse nada más y menos que durante la legislatura más crispada de la joven democracia (sic) española y ello pese, o gracias a –las motivaciones de la audiencia son una incógnita, el boicot del Partido Popular que duró lo suyo. En cualquier caso la derecha ideológica no dejó jamás de estar representada en un debate plural y al PP no le quedó otra, como tantas y tantas veces, que rectificar; de sabios es, sí, y también electoralmente rentable.

Quiero significar que el formato, sin cotas de tiempo, en Euskadi lo veníamos disfrutando con el programa “Políticamente Incorrecto” que continúa emitiendo el segundo canal autonómico; también se diferencia en que la presencia de políticos profesionales a ambos lados de la mesa es habitual. Invitaría a todos aquellos que quieran conocer de primera mano la realidad política vasca a sintonizarlo a través de los diferentes formatos internacionales y digitales en los que emiten ya desde Etb. Encontrarán sentados en la misma mesa a dirigentes del Partido Popular y del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Por ejemplo.

Volviendo a la Primera, los que llevamos trasnochando una vez por semana desde el mismo día del estreno hemos ido conociendo poco a poco a diversos representantes del todopoderoso Cuarto Poder. Y es que no es lo mismo leer los una vez extensos, otras encajonados, artículos de cualesquiera periodista (qué generoso estoy hoy) que escuchar y observar su comportamiento público. Un teclado proporciona tiempo de reflexión, y aún así, como a veces he criticado desde este humilde blog, los hay que tienen las teclas, de la A a la Z, amaestradas.

Ayer por ejemplo, contemplamos, algunos estupefactos, como Miguel Ángel Rodríguez, negaba a D. Bernat Soria, el científico, dos veces y a la voz en alto de “NO” cuando explicaba que para trabajar con células madres a partir de tejidos adultos era necesario aún seguir el trabajo con las células embrionarias, pues lo primero no era más que fruto de lo segundo. El ex -portavoz, erre que erre, que no y que no. Y digo yo que cuando una eminencia abre la boca algunos la cerramos. Otros se erigen sobre sus santas colinas.

Nadie olvida que Bernat Soria es el actual Ministro de Sanidad. (Aplaudo que se acaben los tiempos en que un electricista -con todo mi respeto al gremio, era Ministro de Interior; o cualesquiera otro de los múltiples ejemplos que para todos los gobiernos del estado valdría).

Volviendo a la primera frase del artículo, hay formas y formas y las dos son importantes porque nos retratan mejor que el propio realismo. Hay quienes partiendo de ideas que consideran verdades absolutas, porque sí, se explayan lo que les dejan y luego, cuando desde otras inteligencias se ofrecen argumentos interrumpen con reiteración e insistencia.

Me refiero a personajes como Isabel San Sebastián que, sin lógica argumental alguna y con semblante histriónico sostiene públicamente que la zeta es la eta (por ser breve), y que exiguiendo respeto a esa idea, después no es capaz de asumir que haya quien pueda siquiera pensar que tales afirmaciones, legalidades a parte, pueden servir para engordar a una banda terrorista por situarla en plano de igualdad con un presidente de un gobierno democrático (sic) cuando precisamente más débiles y acorralados se encuentran. Aserción, con la que se podrá estar o no de acuerdo, pero en cualquier caso argumentada.

Sin embargo para Isabel San Sebastián que sostiene que: “la mitad de la sociedad vasca es miserable y cobarde, esto lo digo yo, porque no tiene los reaños que hay que tener para denunciar el chantaje al que le tienen sometida los cuatro chulitos de barrio abertzales, incluido Setién” no se trata de un argumento sino de “una injuria intolerable e inaceptable”. Demuestre usted, le pediría, que la sociedad vasca es miserable, cobarde, y está sometida a cuatro chulos de barrio, por favor, o al menos intente convencerme de ello de manera inteligente.
Luego, como sucedió durante su paso por Antena 3, hay quien la preesenta como experta en temas relacionados con el País Vasco, así sin más, y sus ideas se convierten en dogmas de fe.

Visto lo cual deduzco, y he aprendido, que pierde más las formas quien pretende imponer una idea que quien pretende defender un “razonamiento que se emplea para probar o demostrar una proposición, o bien para convencer a alguien de aquello que se afirma o se niega” (R.A.E.).

Como fin del presente post invito a analizar las ideas y argumentos (si es que encuentran alguno) que descubrí, a raíz de lo comentado, en un blog sin desperdicio de un tal Aquiles y que, sin saberlo, ha inspirado estas líneas. Comprenderán enseguida que lo de Aquiles son formas y dogmas. Es para copiar-pegar y después enseñar en las facultades del Cuarto Poder:
http://aquiles.blogsome.com/2007/11/09/calleja-mi-se-ra-ble/

P.D.: qué estará pasando, cuando José María Calleja y un servidor, estamos de acuerdo en algo.

martes, 27 de noviembre de 2007

Ideas absurdas sobre la paz mundial.

Este post es una coña. Una coña en plenitud, en sus dos acepciones: guasa, burla disimulada (1) y una cosa molesta (2). Siempre según la R.A.E.

Sin embargo, tal vez haya quien crea que no lo es.

Ayer discutía, perdón dialogaba, con un compañero de trabajo sobre la paz mundial; o lo que políticamente se denomina terrorismo internacional. Éste, firme defensor de la ley y el orden, decía vivir amenazado por países como Corea del Norte o Irán, más aún por sus máximos dirigentes Kim Jong y Mahmud Ahmadineyad, que no son sino dos dictadores nucleares y peligrosos, en su opinión.
Lo complicado del asunto era negar la evidencia; pero como dos no discuten si uno no quiere quise tomarle un poco el pelo, del mucho que aún le queda, sin duda también por la envidia que me provocaba que desempeñando ambos el mismo trabajo, él con dos lustros más de experiencia y vida, tuviese la mitad de canas. Así que me erigí en abogado defensor no tanto de los personajes en cuestión como del miedo real de los ciudadanos y residentes en dichos países, y otros muchos, que para tanto fue dando la controversia que por coloquiable, extensa e incalificable omito.

La base de mi alegato, así en plan perito de la defensa, fue recurrir al empirismo: “lo único demostrable es que, al menos durante los últimos 35 años (que pocos más llevo vividos), quienes más civiles y militares extranjeros, así como conciudadanos han asesinado, han sido los Estados Unidos de América; basándome en ese dato afirmo que quien más peligro supone para la paz mundial, actualmente, es George W. Bush".

Y me quedé tan pancho. Él me preguntó si hablaba en serio o era una coña, a ver si al final Bush tenía también la culpa de “lo de las Torres Gemelas”.

Se me pasaron entonces por la cabeza ideas raras como que la representante de la principal asociación de víctimas del 11-S resultó ser una impostora, que no se ha juzgado ni detenido –excepción de un loco- a ningún coautor (intelectual o no), que los USA si de algo saben es de daños colaterales –ningún ejército ha asesinado a tantos conciudadanos como el yanki, que el dolor de las víctimas en la zona cero se había convertido en el negocio del dolar (centros comerciales, sedes de empresas mirando al cielo, etc.), que las popularidades de los presidentes americanos crecen el mismo día en que declaran cualquier guerra, que el concepto de paz mundial es relativo (pregúntense a un ciudadano iraquí, por ejemplo), que las responsabilidades públicas se deben exigir igual por acción que por omisión...

Tienes razón, era una coña, zanjé.

martes, 20 de noviembre de 2007

Título horrible para un homenaje. LA TELE-BASURA.

Leo sin sorpresa la siguiente noticia: ”El presunto asesino de la mujer apuñalada en Alicante quiso volver con ella en el Diario de Patricia. Ella le rechazó en el mismo programa, el pasado miércoles. Cinco días después, ella fue apuñalada y él fue detenido”.

Siendo benévolo he supuesto que los medios no habrán engordado la noticia en demasía como suele ser costumbre puesto que casos como éste resultan ya de por sí de lo más escabroso, así he sabido que el presunto homicida había sido denunciado cuatro veces por su víctima con anterioridad, siempre por malos tratos (no por sisar de las vueltas de la compra), así como otras tantas veces por el mismo motivo por una pareja anterior.

No he llegado a tener claro, dado lo confuso y contradictorio de algunas informaciones, si ésta disponía de una orden de alejamiento. En el supuesto de que así fuese, el desarrollo posterior de los acontecimientos lindaría por igual lo esperpéntico y lo criminal.

Al parecer la víctima había roto toda relación con su homicida un mes antes de los hechos. Imagino el calvario de la joven madre Svetlana durante ese mes.

Bien es cierto que habrá personas que se hayan sentido ayudadas y reconfortadas tras su paso por este programa (cuyo nombre evitaré citar) o por cualquier otro idéntico de da igual qué cadena; tal es el caso de reencuentros familiares que al parecer propician.

En aras de la buena voluntad supondremos que los protagonistas de ese tipo de historias de llantos y reconciliaciones asumen formar parte del espectáculo como un mal menor, dado el resultado final. Loable. Incluso puedo comprender que éstos no se hayan sentido utilizados, nunca. No son ellos, en cualquier caso, los que debieran de saber donde se encuentra la raya que separa lo decente de lo inmoral, el espectáculo de lo humano o lo legal de lo criminal. Los responsables son en definitiva empresarios adinerados y, en su justa medida, cualquier profesional que se preste a formar parte de semejantes dislates. Para los primeros no hay atenuante posible, para los segundos digamos que sí, si su alternativa es el paro.

Eximentes, ninguna. Basta ya de que el fin justifique los medios. Y el fin es forrarse.

Y ahí estaba Svetlana negándose públicamente a aceptar el anillo que su maltratador quería imponerle con la complicidad ingenua del público y la ayuda de Antena 3 y Patricia Gaztañaga. Se escudarán en la libertad de prensa y en la individual de cada invitado, pese a la encerrona, como siempre. Denuncio que las consecuencias no eran imprevisibles y que ayer fue Svetlana pero que bien serán y habrán sido otras muchas.

De niños intuímos rápido que los padres, por norma, son más generosos con la paga delante de los amigos que en la soledad de la cocina. Así pronto aprendemos a coaccionar aunque sea a la misma madre que parió a uno. Eso de niños. Según crecemos vamos comprendiendo sin mucho esfuerzo el cabreo de nuestros progenitores que no tratan sino de enseñarnos un poquito de ética y de respeto.

Respeto y ética que algunas cadenas se pasan por el arco del beneficio: no cabe la menor duda de que en su inmoralidad, esos viles adinerados, carecen de conciencia.

Así es que suplico en recuerdo de Svetlana, que la próxima vez que consigamos ganar la casera batalla por apoderarnos del mando de la tele, en vez de sentirnos en la gloria y antes de apretar cualquier botón, examinemos también nuestra propia conciencia.